viernes, 5 de octubre de 2012

¿Otra improductiva defensa de la suplementación?


Comentando con amigos sobre lo que iba a escribir esta semana, que si es un tema muy trillado, que si es algo improductivo, no se puede hacer cambiar a las personas de parecer, ni quitar el “mito” negativo aplicado a todo lo derivado de los potes grandes de mil colores.

Como siempre estamos ante la etiquetación, tan propia de las personas que juzgan sin saber y eliminan el progreso, voy a ayudarte a mi manera o así me gustaría intentarlo.

Vayamos a tu primer día de entrenamiento, entras por la puerta del gym, te cambias, subes a las pesas y eliges las que vas a empezar, después de un duro entrenamiento te diriges a las duchas. Si eres una persona afortunada y fuiste acompañada de una persona más experta, te guío y alecciono sobre el peso que deberías coger, las repeticiones y demás.

Mírate desde lejos, ahora quiero que mires las pesas que levantabas, cuanto peso levantaste y cuanto te costo levantarlo? Una barbaridad supongo, ahora levantas más peso, trabajas mejor y seguramente al hacer este ejercicio te rías de aquel primer día.

Poco a poco fuiste subiendo de peso, mejorando la postura en la maquina, atreviéndote a hacer series más complicadas tanto en ejecución como en calidad ejecutiva, llegaste un día en el cual, empezaste a darte cuenta de que la dieta era el segundo paso a realizar, pues los resultados son más visibles y la progresión mayor, ahora era el momento de fijarte que comer, cuando comer y cuanto comer.

Después de unos meses de entrenamiento y dieta, aparece la suplementación, ese gran “amigo enigmático”, etiquetado como producto para súper-bestias, o directamente como nocivo para el cuerpo.

Ya has visto a tus amistades tomar en la ducha alguna cosa, te explican lo que son los BCCA, las glutaminas, las proteínas y demás, aquí entra la esencia de lo que quiero exponer esta semana…

¿ a que tienes miedo?
¿ puedes ser lo suficientemente independiente para estudiar, ver que puede beneficiarte y en que puede perjudicarte, sin necesidad de acudir a creencias antiguas?
¿ eres una persona capaz de seguir bajo tu propia responsabilidad el camino que más te convenga?
¿ no te has planteado que hay millones de personas que dedican horas y horas a estudiar como mejorar tu alimentación, a conocer mejor tus células, tu cuerpo, tu manera de recuperarte?
¿ Que empresas aportan cientos de millones de dólares o euros en conseguir que tu tengas a tu alcance las mejores prestaciones en forma de suplementación, que haya una guerra tan competitiva en sacar productos cada vez más novedosos y con menos riesgo para la salud?

No quiero que respondas a estas preguntas para un examen, solo te he abierto una nueva ventana, unas nuevas posibilidades, un trabajo introspectivo para que tu y solamente tu seas la persona dueña de tus decisiones, de tus actos y por supuesto de saber que las etiquetaciones nos limitan en un aspecto.

NO dejamos entrar nueva información, nos limitan a pensar por nosotros mismos y lo peor de todo pueden evitar que nuestros objetivos puedan ser conseguidos.

Quizás sea una improductiva defensa de la suplementación, pero como amante de este deporte y profesional, no quería dejar pasar la oportunidad de aportar mi granito de arena.

Feliz semana a tod@s

Juanjo Cortijo

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