Hoy voy a hablar de un hecho acontecido esta semana, como
bien sabéis soy entrenador personal y el mejor sitio para hacer labores
comerciales es el propio gimnasio, la gente te ve, ve como entrenas, como te
alimentas, incluso como te suplementas, con el tiempo generas amistades que
hablan bien de uno mismo, siempre y cuando nosotros nos hayamos ganado ese
respecto y admiración,
Pero claro, también existen las envidias, las malas artes y
todo un halo de cuchicheos y habladurias, enfocadas a desprestigiar, poniendo
en duda años y años de experiencia, cientos de miles de horas entrenando y
millones de horas viviendo por y para mi cuerpo.
Esto me ha hecho recordar donde se fundamenta la base de mi
“éxito”, por llamarlo de alguna manera. Ese ingrediente mágico en que he sido,
soy y seré una de las personas que más aprendo de CUALQUIERA, se inicie, sea
experto o simplemente me de una visión diferente, ya sea en mi vida personal,
profesional o deportiva.
Por suerte o desgracia, el ser humano tiende poco a este
punto humilde de querer aprender, de estar siempre atento y de dejar entrar
nuevo conocimiento a nuestra vida, fruto de esto, seguramente tengamos la
crisis que tenemos, la falta de confianza en las demás personas y esa emoción
de “superioridad” o “inferioridad” que tanto daño nos hace.
Volviendo al titulo, en el gimnasio me encontré a un grupo
de “expertos” del mundo del fitness, con su arroz-pollo y sus aires de yo me
planifico mis propias dietas, cuando empezamos a hablar, me enseño sus abdominales
( o lo que el pretendía que fueran), con mucha prudencia le pregunte en que consistía
según él su fantástica dieta, cuando encontré el FALLO GARRAFAL, le pregunte si
antes de hacer estas investigaciones se había informado, si fue a un entrenador
personal profesional, o era fruto de su inventiva.
La cara que dejo cuando le explique las necesidades de
hidratos para su objetivo, la diferencia de pesar en seco y la de hacerlo con
otros métodos, y la manera de alimentarse y llevar una dieta encaminada a lo
que realmente quería, termino por entender ( o esa era mi intención) de que lo
barato puede salirle caro y que la palabra profesional se gana con años de dedicación.
Es un buen chico y seguro que pronto encauza sus
entrenamientos, tiene pasión y espero que si tiene la humildad necesaria viera “mi
reprimenda” como algo basado en el respeto y en querer de corazón ayudarle.
Recordad que el arroz pollo no es la única solución y que
aun siendola hay millones de variables que hay que tener en cuenta.
Feliz semana a tod@s
Juanjo Cortijo.
Muy bien... muy buena reflexion... cuanto mas sabemos mas grande es nuestro espacio y mucho mas nos queda por aprender. Saludos desde PERFECT NUTRITION
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